Explosiona en Castellón un camión cargado de nitrato de amonio
 
Actualización: 11-marzo-2004

El 9 de marzo de 2004, a las 12'45 horas, explosionó un camión cargado con 25 toneladas de nitrato de amonio, tras colisionar frontalmente contra un turismo en un accidente de tráfico ocurrido en la N-234 a su paso por la localidad de Barrancas (Castellón). Tras el accidente, en el que murió el conductor del turismo, el camión, logotipado como transporte de mercancías peligrosas, sufrió una salida de vía por su lado izquierdo con posterior vuelco e incendio. No obstante, su conductor resultó ileso, logrando salir de la cabina.

Entre 25 y 30 minutos después de producirse la colisión y el incendio del transporte, se produce un estallido del recipiente que provoca la práctica desintegración del vehículo, dejando solo un cráter de unos 30 mts. de diámetro por cinco metros de profundidad, con desplazamiento de un importante volumen de tierra y piedras y proyección de metralla metálica. A consecuencia de esa metralla murió el conductor de otro camión ajeno al accidente que se había parado a auxiliar al otro fallecido en el accidente. El golpe de una piedra en la cabeza fue el causante del fallecimiento. También resultaron heridas de distinta consideración otras cinco personas. La explosión causó además 15 focos de incendio forestal que pudieron ser controlados y sofocados, así como roturas de lunas de vehículos en un radio de 100 metros a la redonda.

El camión siniestrado, propiedad de la empresa Viesga de Turuel, transportaba 25 toneladas de nitrato de amonio de la empresa Fertiberia, que habían sido cargadas en la factoría de Sagunto. Según los primeros indicios, la deflagración pudo producirse al entrar en contacto la carga con el combustible del camión. El Departamento de Química Inorgánica de la Universidad de Valencia corrobora esta hipótesis al señalar que el nitrato de amonio, sometido a altas temperaturas, resulta explosivo, condición que se acentúa enormemente al mezclarse con combustibles como el gasóleo.

El nitrato de amonio

Resulta sorprendente e inverosímil que el conductor del camión declarase a los medios de comunición que sólo supiera que transportaba una sustancia peligrosa, pero que desconociera no sólo las características del producto sino también su comportamiento bajo determinadas circunstancias como un incendio.

Los conductores de los camiones que transportan sustancias peligrosas tienen la obligación de recibir por parte del fabricante o expedidor de la mercancía unas instrucciones escritas claras y precisas sobre las medidas que han de adoptar en caso de inmovilización por avería o accidente del transporte, como en esta ocasión. En ambos supuestos, el conductor del TMP debe notificar al teléfono de emergencias establecido en el Boletín Oficial del Estado la localización del suceso, el estado del vehículo implicado y características del suceso, los datos sobre las mercancías peligrosas transportadas, existencia de víctimas y condiciones meteorológicas reinantes. En este accidente de Castellón, el conductor no ha hecho referencia en ningún momento a este procedimiento ni al contenido de las instrucciones que debieron haberle sido entregadas junto a la carte de porte de la mercancía.

Una simple consulta de la ficha de intervención del producto nos avisa de que el nitario de amonio es una materia comburente o explosiva. Un riesgo clave de esta sustancia, empleada en la elaboración de explosivos, fertilizantes y otros productos, es que es capaz de detonar si se le calienta en un lugar cerrado o si está expuesto a fuertes golpes o en contacto con materias orgánicas, fuel-oil o carbón. En caso de incendio es necesario llevar a cabo una evacuación en un radio de al menos 1.000 metros si ésta se vuelve incontrolable. Además se advierte claramente que hay que poner especial atención a las propiedades explosivas del nitrato de amonio mientras se planifica la respuesta. Desgraciadamente, la única persona en el lugar del suceso capaz de tener esta información, la desconocía según él mismo ha reconocido a los medios informativos.

El ADR

El nitrato de amonio es una de las sustancias peligrosas incluidas en la lista del ADR (Acuerdo europeo relativo al transporte internacional de mercancías peligrosas por carretera). Según se indica en este acuerdo, suscrito por España desde el 19 de octubre de 1972, se deberá entregar al conductor del vehículo unas instrucciones escritas precisas y concisas para casos de incidente o accidente que pueda sobrevenir durante el transporte. Estas instrucciones deben contener la siguiente información:

  1. La denominación de la materia o de los objetos o del grupo de mercancías, la clase y el número de ONU o, para un grupo de mercancías, los número de ONU de las materias para las que dichas instrucciones están destinadas o son aplicables.
  2. La naturaleza del peligro presentado por esas materias, así como las medidas que deberá adoptar el conductor y los equipos de protección individual que deberá utilizar.
  3. Las medidas de orden general a tomar, por ejemplo, prevenir a los demás usuarios de la carretera y a los transeúntes y avisar a la policía y/o a los bomberos.
  4. Las medidas suplementarias que deban adoptarse para hacer frente a fugas o derrames ligeros y evitar de ese modo que se agreven, a condición de que nadie sea puesto en peligro.
  5. Las medidas especiales que deban adoptarse, llegado el caso, para ciertas materias.
  6. En su caso, el equipo necesario para la aplicación de las medidas suplementarias y/o especiales.

Las instrucciones serán proporcionadas por el expedidor y entregadas al conductor como muy tarde cuando las mercancías peligrosas se carguen dentro del vehículo, siendo el expedidor responsable del contenido de dichas instrucciones. Estas instrucciones deberán guardarse en la cabina del conductor de una manera que permita fácilmente su identificación.

Por último debemos recordar que en el código español de circulación (cap. V, sec. 2ª, art. 21) se indica claramente que "el conductor (del transporte de mercancías peligrosas) se instruirá sobre las particularidades de la materia que va a transportar, leyendo detenidamente las instrucciones escritas que se le hayan entregado y recabando del expedidor, cargador o intermediario cuantas aclaraciones precise".