| Se hunde en Turquía un buque con 2.200 toneladas de cenizas tóxicas | ![]() |
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Actualización:
11-septiembre-2004
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El lunes 6 de septiembre de 2004 se hundió frente al puerto de Isdemir (Turquía) el carguero MV Ulla, con bandera de conveniencia del estado caribeño de San Vicente y Granadinas, cargado con 2.200 toneladas de cenizas residuales contaminadas con Cromo-6, procedentes de tres centrales térmicas asturianas (Lada, Soto de Ribera y Narcea). El buque, cuyo armador es de nacionalidad turca, llevaba fondeado en dicho puerto desde mayo de 2000 a la espera de una resolución judicial que decidiera el destino final de la mercancía y del navío, sobre el que pesaba un embargo por parte de las autoridades de ese país.
El MV Ulla, contruido en Bulgaria en 1969 con 95 mts de eslora y 14 de manga, había partido de Avilés (España) el 9 de diciembre de 1999 con destino a Argelia, obviando el permiso necesario que tenía que haber emitido previamente el Ministerio de Medio Ambiente español, lo que le costó una multa de 50.000 euros a la empresa cementera Lafarge Asland, que hacía de intermediaria entre remitente y destinatario de la carga. Los residuos iban a ser empleados por la constructora ACS Dragados en la mezcla de hormigón de relleno para la construcción de una presa argelina.
Días después de partir de Avilés llega al puerto de Jijel (Argelia), donde las cenizas son rechazas por hallarse en mal estado, ya que se habían humedecido a causa de alguna filtración de agua. En lugar de retornar al puerto de origen puso rumbo hacia Turquía.
A pesar de haber partido de Avilés con 3.488 toneladas de cenizas contaminadas, el barco llegó a Isdemir sólo con 2.200, ignorándose el destino de las restantes 1.288, aunque se trabaja con la hipótesis de que hayan podido quedar diseminadas por el Mediterráneo a través de alguna fisura del casco (por donde pudieron haberse humedecido). En Isdemir tampoco le es permitida la descarga por su toxicidad, y a partir de ese momento (mayo de 2000) el carguero permanecerá allí fondeado.
Debido al impago de tasas portuarias y a otra sanción administrativa impuesta por las autoridades turcas, el MV Ulla queda inmovilizado y al mismo tiempo sin capacidad de maniobrar dado el mal estado de conservación del buque, que afecta a su casco, hasta su hundimiento el 6 de septiembre de 2004.
Tras el hundimiento, las autoridades prohibieron el baño, la pesca y otras actividades en un radio de 200 mts del pecio, mientras se estudian soluciones para el reflotamiento del navío o el trasvase de las sustancias tóxicas que transportaba.
El barco se encuentra hundido a 40 mts de profundidad, lo que facilitará bastante su recuperación o la de la carga.