| Un pavoroso incendio de pinos resineros calcina 13.000 hectáreas en Guadalajara y deja 11 muertos | ![]() |
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Actualización:
4-octubre-2005
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El sábado 16 de julio de 2005, a las 14:44 hora local española (12:44 GMT), se declaró un devastador incendio forestal en Cueva de los Casares (Guadalajara), en el interior del Parque Natural del Alto Tajo, que ha calcinado 13.000 hectáreas de pinos resineros, sabinas centenarias y robledales de un gran valor ecológico, además de cereal y pasto. De ellas, 2.400 forman parte propiamente del Parque Natural. Un agricultor que pasaba por el área recreativa donde se originó el incendio observó las llamas y llamó inmediatamente al 112 de Castilla-La Mancha, activándose a partir de ahí el dispositivo de extinción.
A las 15:17 llegaron los primeros efectivos de bomberos forestales con un retén, una autobomba y un helicóptero de extinción, a los que paulatinamente se irían sumando otros medios y recursos. No obstante, los vecinos de las localidades próximas afectadas aseguran que estos medios tardaron varias horas en aparecer y en un número insuficiente ante la magnitud del siniestro.
El fuego presentaba el sábado 4 focos activos de los que uno de ellos, el frente principal, con 8 kms de longitud, quedó controlado a la caída de la noche. La peligrosidad del incendio se vio agravada por el fuerte viento que soplaba en la zona y que hacía que se reavivasen lugares ya apagados.
Un factor de peligrosidad añadido es la calidad de la resina de los pinos, que favorece la generación de llamas y desprende grandes cantidades de humo, cuyas columnas pudieron verse incluso desde fotografías satelitales.
Once componentes de un retén de extinción de incendios con base en Cogollado (Guadalajara) han perdido la vida en Riba de Saelices al verse sorprendidos por las llamas en un paraje conocido como Otero de Santa María. Allí se hallaron los dos vehículos todoterreno en los que viajaban y en su interior sus cuerpos completamente calcinados. Otra persona más, un funcionario municipal del Ayuntamiento soriano de Arcos de Jalón acompañaba al retén y pudo salvarse al buscar refugio bajo un camión autobomba y ser rociado de manera afortunada por el propio agua que contenía. Aun así, resultó herido de gravedad con quemaduras de primer y segundo grado y traumatismos diversos, aunque fuera de peligro. La identificación de las víctimas, diez hombres y una mujer, se realizará por medio del análisis del ADN, debido a que los cuerpos han quedado completamente irreconocibles, no pudiendo emplearse siquiera técnicas de odontología forense.
Cinco poblaciones tuvieron que ser desalojadas por los cuerpos de seguridad: Luzón, Santa María del Espino, Ciruelos del Pinar, Tobillos y Cobetas. En total han sido evacuados unos 650 habitantes que han tenido que ser realojados en polideportivos, colegios y naves industriales habilitados en las localidades de Maranchón, Alcolea del Pinar y Molina de Aragón, para los que ha hecho falta poner a su disposición colchones, sábanas, agua, leche, galletas y otros productos de primera necesidad. Como suele venir siendo habitual en situaciones catastróficas en nuestro país, un grupo de psicólogos prestó ayuda a los familiares de las víctimas y a los vecinos afectados por los desalojos.
Las causas parecen encontrarse de nuevo en una actitud humana negligente, ya que, según algunos testigos, pudo estar provocado por una barbacoa mal apagada que había sido encendida previamente por un grupo de 12 excursionistas a los que había advertido antes un agente de medio ambiente del peligro que esto suponía por la presencia del fuerte viento reinante. Los primeros indicios apuntan a que los excursionistas habrían hecho caso omiso a estas advertencias y dejaron la barbacoa encendida y sin vigilancia mientras se bañaban en un río. Al menos una de estas personas pasó a prestar declaración, durante la mañana del lunes 18 de julio, ante el juez que instruye el caso. Este, aunque en su primera versión reconocía su responsabilidad en el incendio, posteriormente se desmintió de su declaración alegando haber escuchado una explosión a 50 mts a su espalda, en el seno de un campo de trigo, donde supuestamente se habría originado el fuego. No obstante, esta "explosión" pudo ser producto de una combustión rápida y violenta de los rastrojos tras haberse prendido por unas ascuas de la misma barbacoa desplazadas por el vientos.
Hasta el momento han participado en las labores de extinción 3 aviones, 4 hidroaviones (dos de ellos del Ministerio de Medio Ambiente) y 4 helicópteros cisterna, 19 máquinas pesadas, 25 vehículos autobomba, 26 retenes de bomberos forestales y varias patrullas de la Guardia Civil y de policía municipal.
La visita nocturna de la Vicepresidenta primera del Gobierno de la nación, María Teresa Fernández de la Vega, a los distintos lugares afectados por la catástrofe ecológica el mismo sábado 16, y la reunión convocada el lunes 18 por la mañana en el Palacio de la Moncloa, a la que acudieron los Ministros de Medio Ambiente, Fomento, Defensa, Agricultura e Interior, dan a entender que el interés del Estado por la evolución de la emergencia, debido a su magnitud y a la intervención de medios estatales, incluido el propio Ejército. No obstante, las operaciones se siguen coordinando por parte del 112 de Castilla-La Mancha desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) situado en Alcolea del Pinar. La falta de coordinación entre ambas Administraciones ha levantado una gran tensión política y social. Las quejas ciudadanas, así como las críticas por la falta de medios y la gestión de la catástrofe, han terminado con la dimisión de la Consejera de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha.