| Argelia, asolada tras un nuevo sismo histórico | ![]() |
|
Actualización:
27-mayo-2003
|
El
día 21 de mayo a las 21'44 hora española se produjo en Argelia
un sismo devastador de los considerados históricos. Según los
sismógrafos españoles, el temblor de tierra se produjo a las 18:44:18
horas UTC (tiempo universal) y tuvo su epicentro a unos 65 kms al este de Argel,
a unos 10 kms de profunfidad.
Los datos obtenidos por la red sismográfica del Instituto Geográfico Nacional de España indican que el terremoto alcanzó los 7 grados de magnitud en la escala de Richter y fue seguido de al menos 124 réplicas durante las treinta y cuatro horas siguientes, la mayoría de ellos con epicentro al NE de Argel, bajo el mar. Setenta y ocho de ellos, algo más de la mitad, fueron sacudidas superiores a los 4 grados Richter.
| Réplicas |
Epicentros
|
|
1 = 7º Total = 124 |
![]() |
El
temblor inicial se registró en las coordenadas 36,81º N y 3,83º
E en las proximidades de las localidades argelinas de Thenia y Zemmuri, siendo
las ciudades más afectadas Burmedés, Ruiba y la propia capital,
Argel. La destrucción y la mortandad ocasionada por el sismo fueron sin
duda más importantes en Argel, Bejaia y Burmedés, ya que en la
primera reside una población superior a 1.600.000 habitantes y en las
otras dos más de 600.000, con edificaciones de gran altura y numerosas
viviendas, construidas, según las primeras versiones, por materiales
baratos y que probablemente no cumplen con las características sismo-resistentes
que deben tener países tan castigados por estos fenómenos naturales
como son Turquía, Japón, China, Afganistán, Irán,
Estados Unidos, Chile, El Salvador, Méjico y la propia Argelia.
La
intensidad del terremoto, que es el factor que mide la capacidad de destrucción
del sismo, podría ser de IX según la Escala de Mercalli (MSK)
en el propio área epicentral, Argel, Bumerdés, Bejaia y Ruiba.
En España también fue sentido en diversas comunidades y provincias
como Baleares, donde fue sentido con intensidad IV en la Escala Macrosísmica
Europea (EMS), y con intensidad III en Murcia, Albacete, Alicante, Valencia,
Castellón, Barcelona y Lérida. También fue sentido en otras
zonas de Europa como Cerdeña, lo que da a entender la capacidad de propagación
de las ondas sísmicas. En Baleares concretamente se hundieron unas 150
embarcaciones deportivas, incluyendo un remolcador, y se anegaron numerosas
calles y sótanos, producto de un tsunami o maremoto que afectó
a sus costas con olas de dos metros de altura y una frecuencia de doce minutos
entre una y otra. El teléfono de emergencias 112 de Baleares recibió
hasta 5.000 llamadas en pocas horas, colapsando el servicio.
Un sismo de tal magnitud no es sorprendente en el norte de Africa, teniendo en cuenta que Argelia y casi toda la costa norteafricana se encuentra en plena zona de fricción de las placas tectónicas eurasiática y africana. No habría que descartar por tanto que pueda tratarse de un "rebote" del sismo registrado en Turquía el pasado día 3 de mayo de 2003, es decir, una especie de metástasis del otro, ya que tras las fracturas de las rocas se siguen moviendo las placas hasta alcanzar una nueva situación de equilibrio. Además, Argelia ha sufrido otros terremotos aún más destructivos en octubre de 1980, cuando un sismo de 7,1 grados sacudió la ciudad de El-Asnam (hoy Ech-Cheliff) y mató al menos a 5.000 personas, o el ocurrido en septiembre de 1954, cuando tras un sismo de 6,7 grados sucumbieron otros 1.000 habitantes.
|
Fecha
|
Magnitud
|
Epicentro |
|
1954
|
6,7
|
Orléansville. Argelia. 1.000 muertos. |
|
1980
|
7,1
|
El-Asnam. 5.000 muertos. |
El terremoto del pasado 21 de mayo de 2003 ya ha alcanzado el número de 2.200 víctimas mortales y casi 10.000 heridos, y es probable que se alcance una cifra superior a los 2.500 muertos. Debido no sólo a la magnitud del sismo sino también a su escasa profundidad y la mala calidad de los materiales constructivos y su inadecuado diseño, los daños materiales han sido cuantiosos. En Burmedés se hundió un hospital entero y los daños producidos en las canalizaciones de agua y tendidos eléctricos produjeron importantes cortes de suministro que dificultaron y retrasaron las labores de los equipos de rescate e impidieron un mejor aprovechamiento de las primeras 48 horas, vitales para las esperanzas de vida de las víctimas atrapadas aún entre los escombros.
La labor de la Protección Civil
La labor de Protección Civil, ya de por sí difícil de introducir y mantener en los países con solidez política y económica, en Argelia es ya práticamente inexistente, lo que ha impedido una acción más rápida y coordinada tras la catástrofe, una ausencia total de planificación y prevención, una carencia casi absoluta de materiales, maquinarias y profesionales especializados, un control ínfimo o nulo de las normativas constructivas y una desidia gubernamental incomprensible a pesar de saber que Argelia se encuentra en una zona de fricción intercontinental de elevada actividad sísmica, además de contar con antecedentes sísmicos muy dstructivos bastante recientes.
Ante
una situación así, se depende en gran medida de la ayuda internacional,
reducida como en este caso a casi una veintena de países que no sólo
aportan materiales y personal especialista o voluntario sino contribuciones
económicas de alimentos y medicinas para paliar las primeras necesidades.
Pero los enormes daños provocados por el temblor llevarán al país
casi sin duda a un estado de recesión económica por los cuantiosos
gastos de reconstrucción e indemnizaciones a las víctimas que
tendrá que afrontar ahora. Eso sin contar con los problemas sanitarios
a los que se expone por las epidemias que pueden propagarse a raíz de
los numeros cadáveres que han quedado sepultados entre los escombros.
En casos similares se ha optado por verter cal viva sobre los escombros para
sellar los posibles brotes de virus infecciosos, tarea que debe emprenderse
pronto si se quiere atajar a tiempo la generación de enfermedades. Otra
posibilidad, que ya está siendo planteada por las autoridades argelinas,
es acabar de allanar los restos, sepultando así a los muertos bajo sus
casas.
Desde la perpectiva adecuada de la Protección Civil se promulga siempre que el gasto que se genera en la prevención de las emergencias y la seguridad evitará posteriormente un gasto mayor, ya que se habrán minimizado las consecuencias negativas de las catástrofes y servirá para seguir avanzando en lo referente a la seguridad de los ciudadanos y sus bienes, dotando al estado de los medios de respuesta adecuados y de un mecanismo de vigilancia continua, que a su vez facilitará y mejorará la coordinación de los grupos de acción y la rapidez de la actuación en emergencias.
| Parámetros a considerar ante un terremoto |
|
(Cuando se estaba redactando este artículo tuvimos noticia de un nuevo sismo en Japón, 302 kms. al sur de Tokio, de magnitud 7 grados Richter, que apenas ha causado daños materiales y víctimas mortales. Este temblor, acaecido seis días después del de Argelia, duró casi el doble (casi dos minutos) y se produjo a 60 kms de profundidad. ¿Otro efecto "rebote" en la placa eurasiática? El terremoto de Japón es una demostración de la importancia de cumplir las normas constructivas sismo-resistentes y de un gobierno que, después de la experiencia de Kobe, se preocupa por la protección ciudadana, es decir, la Protección Civil.)