Un sismo de 8 grados afecta a la isla japonesa de Hokkaido
Actualización: 30-septiembre-2003

El pasado viernes 26 de septiembre de 2003, a las 4:50:05 hora local (19:50:05 GMT) se produjo a unos 95 kms de la isla japonesa de Hokkaido el mayor sismo en lo que va de año en el mundo. La isla de Hokkaido es la que está situada más al norte de todo el archipiélago japonés y tiene una superficie equivalente a Austria. En ella habitan 5 millones de personas, siendo su capital Sapporo, sede del último mundial de fútbol Corea/Japón celebrado en el año 2002.

El temblor, que alcanzó una magnitud revisada de 8º en la escala de Richter según la Agencia Central Meteorológica de Japón, tuvo su epicentro en el mar, en las coordenadas 42,30 N y 143,78 E, a 104 kms al sur-suroeste de la ciudad de Kushiro, una de las más afectadas por el suceso, y a 975 kms al nor-noreste de la capital del país, Tokio. Esta magnitud fue confirmada por el Servicio Geológico estadounidense de Golden (Colorado) y por el Centro Sismológico Euro-Mediterráneo, que establece dicha magnitud en 8,1º.

Tras la primera sacudida, registrada a unos 57 kms de profundidad bajo el lecho marino, siguieron numerosas réplicas, muchas de ellas superiores a 5º y al menos dos de ellas de 6º y 6,2º respectivamente; se prevee que éstas continúen durante al menos los diez días posteriores al inicio de la serie.

Daños y efectos del sismo

El terremoto provocó de forma inmediata la interrupción del suministro eléctrico en 24.300 hogares según los datos ofrecidos por la compañía suministradora, Hokkaido Electric Power Co. Del mismo modo un número importante de población se quedó también sin abastecimiento de agua, por daños en las tuberías principales de abastecimiento. Otras infraestructuras también resultaron afectadas, implicando la interrupción del transporte terrestre, aéreo y marítimo. El aeropuerto de Kushiro fue cerrado al tráfico por el desplome del techo de la torre de control, aunque las pistas permanecieron intactas. Varias carreteras quedaron cortadas o bloqueadas por avalanchas o fracturas en el firme. Por otra parte, un tren local de pasajeros en el que viajaban en ese momento 39 personas, sufrió un descarrilamiento con el resultado de dos personas heridas.

El suceso más grave se produjo en una refinería de petróleo de la compañía Idemitsu Kosan Co Ltd., ubicada en la ciudad costera de Tomakomai, al sur de Hokkaido, donde se incendió uno de los tanques de almacenamiento de combustible. Este incendio generó altas columnas de humo negro, producto de la combustión del hidrocarburo, y fue controlado y sofocado con agua a las pocas horas.

Por otra parte, en el interior de los edificios se sintieron fuertes vibraciones que provocaron la caída de objetos de las estanterías y del mobiliario de oficinas. Al menos 370.000 viviendas resultaron dañadas, según las primeras estimaciones.

En cuanto a la población, el suceso causó 467 heridos, según fuentes oficiales, y la muerte de una persona, que resultó aplastada por un vehículo. No obstante, la cadena televisiva nipona NHK eleva el resultado de los heridos a 559, casi 30 de ellas de gravedad, aquejadas de fuertes traumatismos y fracturas óseas.

Tsunamis

Debido a que el sismo tuvo su epicentro bajo el mar, se generaron ondas marinas denominadas "tsunamis" o maremotos de hasta un metro de altura y que afectaron a distintas zonas costeras situadas al sur de la isla de Hokkaido. Estas grandes olas alcanzaron la altura de 1 metro en el distrito de Kushiro, 90 centímetros en Nemuro, 1,6 metros en Urakawa y 60 centímetros en Tohoku. En previsión de la llegada de estas olas a las costas de Hokkaido, las autoridades recomendaron la evacuación de 41.000 habitantes de las áreas de Kushiro, Shizunai, Urakawa y Niikappu. Aunque no se registraron daños personales debido a este segundo efecto del sismo, sin embargo numerosos barcos pesqueros resultaron dañados y lanzados a tierra firme.

Sismicidad de la zona

No es de extrañar que este sismo se produzca en un país tan castigado por los movimientos telúricos y los volcanes, al formar parte esta región del conocido "Cinturón de Fuego del Pacífico", donde se juntan cuatro placas tectónicas: eurasiática, norteamericana, filipina y del Pacífico. Este hecho es fundamental para entender por qué Japón ha sufrido tantos y tan intensos temblores de tierra como el de Tokio y Yokohama (8,3º Richter) en septiembre de 1923, donde perecieron 99.300 personas (algunos hablan de 140.000), o el de Kobe (7,2º Richter) en enero de 1995, donde murieron otras 6.000. También explica que este tipo de desastres naturales ya no sean noticia en el territorio japonés, ya que, acostumbrados a sufrir este tipo de calamidades, han dispuesto de las mejores medidas preventivas desde los avisos de alerta a la población hasta las normas constructivas antisísmicas apropiadas. De ahí que por ejemplo el anterior sismo de 7º registrado al noroeste de Tokio el pasado 25 de mayo de 2003 sólo provocó daños materiales y lesiones a algo más de un centenar de personas. Es impactante ver en imágenes de televisión cómo la población llega incluso a recibir con cierta "normalidad" este tipo de situaciones.

Otros sismos históricos que han afectado gravemente a la isla de Hokkaido en particular son los acaecidos el 4 de marzo de 1952 (8.233 muertos), el 6 de enero de 1993 (966 heridos), el 1 de julio de 1993 (230 muertos) y el 12 de octubre de 1994 (436 muertos).