| Un sismo de 6,6º sacude a la región japonesa de Kyushu | ![]() |
| Actualización: 30-marzo-2005 |
El domingo 20 de marzo de 2005 se registró un terremoto en Japón de 6,6º en la escala de Richter (USGS), acaecido a las 01:53:42 UTC (10:53:42 hora española)) al W de la isla. El epicentro estuvo localizado en las coordenadas 33,851º N 129,975º E y a 10 kms de profundidad en la región japonesa de Kyushu, afectando a las provincias de Fukuoka, Nagasaki y Genkai. Otros centros sismológicos le atribuyen magnitudes entre los 6,8º y los 7,0º.
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40
kms al WNW de Fukuoka |
Tabla 1: referencias kilométicas
A consecuencia de este sismo murió una mujer de 75 años, al resultar aplastada por un muro en Fukuoka. Otras 500 personas resultaron heridas en Genkai y en la mencionada provincia de Fukuoka.
Entre los daños materiales se contabilizan 65 casas destruidas por un deslizamiento de tierra en Genkai y otras muchas dañadas en Fukuoka.
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Grado |
Area |
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VII |
Fukuoka |
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V |
Isaya y Sasebo |
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IV |
Hiroshima, Iwakuni, Kumamoto, Keoje, Kyeongju y Busán (éste último en Corea del Sur) |
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III |
Miyazaki, Ksasan, Kwangju, Taegu y Ulsan |
Tabla 1: intensidades MSK
A pesar de que se activó una alerta de tsunami (tsunami warning), éste no llegó a tener lugar, levantándose dicha alerta una vez transcurrido un tiempo prudencial superior a una hora. En este sentido hay que recordar que los sismos con epicentro marino superiores a los 7º suelen provocar efectos de oleaje sobre la superficie del mar, que pueden llegar a ser muy destructivos para las costas, como ha quedado demostrado recientemente en el Océano Indico. Por este motivo se decretó la evacuación preventiva de varias poblaciones del litoral en el área de posible afectación.
Tras el temblor, el tráfico ferroviario y aéreo quedó interrumpido de forma preventiva, hasta poderse comprobar los posibles daños en las infraestructuras.
Uno de los heridos, un hombre de 56 años, resultó herido por fracturas óseas al saltar a la calle desde un segundo piso.
Las estrictas normas constructivas sismorresistentes adoptadas en Japón desde hace tiempo han evitado un desastre mayor cuyos efectos, por esta razón, no son extrapolables a otras zonas pobladas del planeta en lo que se refiere a la relación magnitud-intensidad