Lorca sufre un terremoto de 4,6º con centenares de réplicas
 
Actualización: 11-febrero-2005
  1. El día 29 de enero de 2005, a las 07:41:31 horas UTC (08:41:31 H.L.), el Instituto Geográfico Nacional (IGN) registró un terremoto de 4,6º (Mb) localizado a 3 kms de profundidad y con epicentro al SW de Bullas (Murcia), en la zona de Lorca, en las coordenadas 37,93 N y 1,76 W.

  2. Según este mismo instituto, el sismo fue sentido con intensidad VI en la escala EMS en las poblaciones de La Paca y Zarcilla de Ramos, y con intensidad IV en Bullas, Lorca, Cehegín y Caravaca de la Cruz, siendo ampliamente sentido en las provincias de Murcia, Almería, Granada, Jaén, Albacete, Ciudad Real, Alicante y Valencia.

  3. Por su parte, el Centro Sismológico Euro-Mediterráneo (CSEM) asignaba al sismo una magnitud de 4,4 (Mw) y una profundidad de 10 kms.

  4. Hasta el anochecer del domingo 30 de enero se habían llegado a registrar 91 réplicas, todas ellas inferiores a los 2º (Mb). El 3 de febrero siguiente estas réplicas se computaban en 250, de escasa magnitud.

  5. Nuestro amigo y colaborador, el arquitecto Patrick Murphy Corella, estuvo en el área macrosísmica en la tarde del domingo 30 de enero con el fin de practicar un estudio preliminar de campo sobre los efectos del sismo en los edificios. En este estudio, publicado por el IGN y el CSEM, y disponible también en nuestras páginas, se resume que el temblor provocó un daño moderado tanto en las viviendas tradicionales de mampostería como en las modernas, con estructura de hormigón. Observó que los daños se desarrollan de NE a SW con respecto a la zona epicentral, lo que sugiere una asociación de esta ruptura con la falla de Crevilllente. La elevada intensidad derivada del terremoto comparada con la moderada magnitud del sismo puede fundamentarse en la superficialidad del hipocentro y un efecto de amplificación de las ondas de propagación sísmica en un área geológica formada por un relleno cuaternario constituido básicamente por arcillas.

  6. La actividad sísmica de la región murciana es bastante conocida. El 6 de agosto de 2002 a las 08:16 horas se produjo un sismo de 4,6º también al SW de Bullas (Murcia), en la misma zona epicentral que el de 2005, y que provocó 223 réplicas contabilizadas hasta el 12 de agosto de ese año. También antes, el 2 de febrero de 1999, otro sismo de 4,8º con epicentro en la localidad de Mula causó graves destrozos en la comarca y fue ampliamente sentido en distintas comunidades españolas.

  7. Entre los daños que en esta ocasión (29-02-2005) ha causado el temblor se relacionan los siguientes:
    1. Derrumbamientos de muros de carga en viviendas de mampostería
    2. Daños severos por esfuerzo cortante en muros de carga de viviendas de mampostería y en edificios con pórticos de hormigón.
    3. Caídas de aleros, expulsión de muros testeros sin confinar, desprendimientos de tejas y daños en cubiertas.
    4. Múltiples caídas de objetos ubicados en estantes.
  1. Una de las localidades más afectadas es Zarcilla de Ramos, con una población total de unos 1.100 habitantes, donde prácticamente todas las casas han sufrido daños de menor o mayor consideración, quedando inhabitables 200 de ellas. En La Paca sólo 25 edificios sufrieron daños consideración grave.

  2. A pesar de los importantes daños producidos por el sismo, sólo una mujer resultó herida leve al caerle unos restos de techumbre en La Paca. No obstante, el suceso provocó situaciones de pánico y ansiedad, por lo que muchos de los habitantes de estas localidades tuvieron que recibir la asistencia psicológica de un grupo de profesionales voluntarios de las ERIE (Equipos de Respuesta Inmediata en Emergencias) de la Cruz Roja Española. Esta angustia se incrementó al impedírseles a muchos vecinos el regreso a sus domicilios dañados.

  3. Las primeras actuaciones de los equipos de bomberos y de las autoridades locales consistieron en resanar las fachadas de los edificios dañados, precinto de las viviendas que quedaron inhabitables, derribo con maquinarias de los muros que presentaban inestabilidad, retirada de cascotes de las vías públicas y realojo en albergues y atención de las necesidades básicas de las familias afectadas.

La serie sísmica del día 3 de febrero

  1. A las 12:40 H.L. del día 3 de febrero se repite una impresionante serie sísmica, con centenares de réplicas, que se inician a partir de un nuevo terremoto de 4,2º Mb, localizado en las coordenadas 37,93º N 1,77º W, en la misma zona epicentral del día 29 de enero. Fue ampliamente sentido en toda la comarca de Lorca.

  2. Este último registró una serie de preeventos el día 1 de febrero, la mayoría de ellos muy pequeños, aunque dos alcanzaron la magnitud de 3,3 y 3,5 grados respectivamente, en hipocentros situados a 7 y 18 kms de profundidad. Ambos fueron sentidos por la población, asignándosele la intensidad II y III respectivamente en las localidades murcianas de Lorca, Bullas y Zarcilla de Ramos. Pero ninguno de ellos, ni siquiera el del día 3, causó nuevos daños.

  3. El fin de semana del 5 y 6 de febrero, nuestro compañero Patrick Murphy Corella estuvo de nuevo en la zona macrosísmica, acompañado de unos físicos y topógrafos de la Universidad Politécnica de Madrid, así como del Coordinador de Protección Civil de Lorca, Ricardo Villalba. Todos ellos recorrieron de nuevo la zona, llegando a sentir incluso algunas de las réplicas mencionadas. El comentario de Patrick Murphy a su regreso merece referenciarse íntegramente a continuación:

"Acabo de volver de Murcia, donde volví a ir otra vez este fin de semana, en parte porque me lo propusieron unos físicos y topógrafos de la Politécnica de Madrid y, en parte, por la espectacular reactivación de la serie, con el evento del jueves mañana de 4.2º.

La verdad es que he podido observar cómo progresan grietas con todas las réplicas, y también hemos tenido ocasión de sentir varias —yo dos con toda nitidez, una en el exterior que nos dejó a todos impresionados—. Ibamos bajando por una calle en Zarcilla de ramos a las 6:15 hora local del sábado, con el día apagándose, charlando entre nosotros; yo hablaba y, al notar el ruido de que pasaba un coche, alcé la voz para que me oyeran mejor, excepto que no era un coche, sino una ráfaga de ruido sísmico que iba de izquerda a derecha, a la vez que noté como que daba una pisada en blando, como la sensación cuando pones un pie en una barca desde un embarcadero, pero muchísimo más sutil, que nos hizo a todos detenernos mientras una valla metálica que había a nuestra derecha empezó a mecerse, golpeteando sus piezas metálicas clan – clan – clan… ¡Terremoto!, exclamé en voz alta, pero inmediatamente cesó el movimiento, a la vez que todos nos confirmábamos unos a otros el fenómeno. Ricardo Villalba, de Protección Civil de Lorca, que acababa de cruzar la calle delante de nosotros y entrar en un descampado, no notó nada; pero varios vecinos a nuestro alrrededor se agruparon en la calles confirmando nuestras observaciones. Era un 2.9 según el IGN. Luego sentimos un 1.9 sentados alrrededor de una mesa en un pueblo próximo; la ráfaga de ruido sísmico era inconfundible, y la debilísima trepidación, que durante menos de un segundo apenas hizo responder con la más mínima vibración la puerta y ventana, nos confirmó que era un terremoto, que verificamos consultando al poco rato la información del IGN que nos facilitó un colega por teléfono con acceso a internet. Con este juego, sintiendo débiles trepidaciones y ráfagas de ruido, pudimos totalizar 5 terremotos confirmados que sentimos entre los cuatro, auque eran dos los ‘grandes’ que todos sentimos a la vez".