Estalla una gabarra de combustible en el condado norteamericano de Staten Island
 
Actualización: 18-noviembre-2003

El pasado día 21 de febrero de 2003 estalló en Staten Island, un condado de New York, una gabarra que transportaba combustible mientras realizaba operaciones de descarga en una refinería o planta de almacenaje de la empresa Exxon Mobil. El suceso ocurrió a las 10'10 horas de la mañana -16'15 hora local española-, provocando una enorme columna de humo negro y altísimas llamas visibles desde varios kilómetros de distancia.

En el siniestro han perecido dos personas, resultando herida otra más. Este escaso número de víctimas no es de extrañar debido a que las instalaciones están situadas en una zona industrial petroquímica alejada de las zonas pobladas. Se entiende, por tanto, que los afectados pertenecían al personal de la empresa y no eran ajenas a la misma.

En cuanto a las causas, éstas serán difíciles de descubrir sobre todo cuando podría tratarse de un error humano y no meramente accidental. Lo que sí se descarta por completo es que el origen sea el de un atentado terrorista.

Las fuentes son totalmente contradictorias en cuanto al tipo de combustible que pretendía descargar la gabarra en el pantalán de Port Mobil, como se conoce a la instalación. Unos hablan de gasolina, otros de nafta, otros incluso de propano, que es un gas licuado del petróleo, y otros de barriles de crudo. Por ejemplo, la CNN norteamericana aseguraba que la barcaza transportaba 125.000 barriles de crudo, pero la forma en que se produjo la explosión hacen poco probable esta hipótesis, además de que el efecto contaminante habría sido mucho mayor.

Como casi todas las emergencias que acontecen en el mundo, siempre existen antecedentes o ejemplos similares a tener en cuenta y que deben ayudar a prevenir e impedir las catástrofes tan reiteradas como la ocurrida recientemente con el hundimiento del "Prestige" en las costas de Galicia o el incendio de una discoteca de Rode Island (EEUU). En este caso, el siniestro de Staten Island destaca por su curiosa similitud a la explosión de un petrolero ocurrida en 1985 en el pantalán de la refinería "Gibraltar", de la empresa española CEPSA, situada en la localidad española de San Roque. Describimos este hecho a continuación.

Explosión de un petrolero en la localidad de San Roque (España-1985)

El 26 de mayo de 1985, poco después de las 11 de la mañana hora local española —9'00 horas en tiempo universal—, estalla un petrolero de bandera panameña llamado "Petragen One", con tripulación coreana y japonesa, en el pantalán de la refinería "Gibraltar" de la empresa española de petróleos "CEPSA", ubicada en un polígono químico de la localidad de San Roque, en las cercanías del Estrecho de Gibraltar. En el siniestro fallecieron 33 personas y otras 36 resultados heridas de distinta consideración.

El "Petragen One" era un petrolero fabricado en 1982 que transportaba en el momento de la tragedia 24.776 toneladas métricas de Virgin Clean Nafta, un producto altamente refinado derivado del petróleo. Se hallaba atracado en las instalaciones portuarias de CEPSA para proceder a la descarga de sus tanques hacia los depósitos de la fábrica. En ese momento se hallaban operando en otros atracaderos del pantalán de la misma refinería los buques españoles, propiedad de CAMPSA, "Camponavia" y "Camporrubio". La explosión del "Petragen One" provocó la explosión por simpatía del petrolero "Camponavia" y supuso una situación de amenaza grave para el conjunto de las instalaciones y del buque "Camporrubio", un poco más alejado.

Tras la deflagración, cuyos efectos visuales fueron exactamente iguales a los provocados por la explosión de la gabarra en Staten Island, las temperaturas llegaron a alcanzar entre 1.200 y 1.400 grados centígrados, por lo que los bomberos de la empresa y de la propia localidad de San Roque, más todo el personal voluntario que participaron en esa catástrofe, tuvieron que dedicarse durante horas en el enfriamiento de las tuberías de trasiego de la refinería y del buque "Camporrubio", que corría el mismo peligro que el buque "Camponavia", al mismo tiempo que atacaban las llamas con varias líneas de agua a chorro y espuma.

Las tripulaciones del "Petragen One" y del "Camponavia" estaban compuestas por 29 y 30 hombres respectivamente.En la tragedia murieron 14 tripulantes del "Petragen One", entre ellos su primer oficial Takahashi Noio, 12 tripulantes del "Camponavia" y 7 trabajadores de la refinería CEPSA; dos de ellas se hallaban dentro de un todoterreno junto a la ubicación del "Petragen One", y cuya presencia allí nadie se explicaba entonces.

Causas de la explosión del "Petragen One"

Una de las causas manejables durante el eco ocasionado por la catástrofe en los medios de comunicación fue, además de un posible error humano, la inertización del buque. El producto transportado por los buques-tanque vaporiza gran cantidad de gases inflamables que, junto con el aire contenido en estos depósitos de almacenamiento, transforman esta atmósfera en altamente explosiva. Por ello, uno de los mayores peligros en un petrolero es la existencia de espacios vacíos en esos tanques de carga. En este sentido, la inertización es un sistema de prevención de incendios empleado en los buques que transportan sustancias inflamables.

Según el Segundo Oficial del buque causante de la catástrofe, el sistema de gas inerte no se había puesto en funcionamiento ni durante el viaje ni durante las operaciones de descarga en el pantalán de la refinería española. Por su capacidad, el "Petragen One" debía tener activado de forma permanente este sistema, según establece el convenio SOLAS (1), de aplicación internacional.

Inertización de gases en espacios confinados
Por Alberto Mantilla,
www.mar-y-barcos.com

La inertización de gases en los buques petroleros consiste en mantener una atmósfera no explosiva en el interior de los tanques de almacenamiento, lo que se puede conseguir procurando en estos espacios confinados una atmósfera muy rica o muy pobre en gases explosivos, es decir, mantener la mezcla de gas y oxígeno por debajo del Límite Inferior de Explosividad (L.I.E.) o por encima del Límite Superior de Explosividad (L.S.E.). De lo que se trata, por tanto, es que la proporción gas-oxígeno nunca se encuentre en la zona explosiva, esto es, entre el LIE y el LSE, límites inferior y superior de explosividad, respectivamente. ¿Por qué? Pues porque si se encuentra por debajo del límite inferior de explosividad, la mezcla no es lo suficientemente densa como para provocar una explosión, mientras que si se halla por encima del límite superior es excesivamente rica y carece de oxígeno suficiente.

Cuando se carga el petróleo en el interior de buques la presión aumenta por la compresión del gas inerte existente en ellos así como porque el producto emana mucho gas debido a las turbulencias. Este exceso de presión se libera normalmente a la atmósfera, excepto en algunas terminales que por su proximidad a lugares habitados tienen una conexión para recoger estos gases y tratarlos. Al mismo tiempo la atmósfera interna de los tanques pasa de ser muy pobre en gases de hidrocarburos a ser muy rica, debido a esa emanación de gases del producto, pero debido a estar los tanques llenos inicialmente de gas inerte nunca se pasa por la zona explosiva.

Posteriormente, durante el viaje, el petróleo cargado sigue desprendiendo gases, por lo que la atmósfera continúa siendo demasiado rica en gas, evitando con ello el peligro de explosión. Pero si debido a esta contínua emanación de gases la presión sube, entonces es necesario liberar parte de ella al aire libre. Si, por el contrario, la presión disminuye, ya sea debido a un descenso de la temperatura o por tratarse de un petróleo con poco gas o por haber liberado ya sus gases, se hace necesario rellenar los tanques para evitar una depresión que lleve a la absorción de aire a los tanques. Esto se consigue inyectando gas de escape desde las calderas para compensar el vacío. Para pequeñas caídas de presión suele haber un pequeño generador de gas inerte.

Este mismo gas de escape de las calderas es el que se introduce en los tanques durante la descarga para compensar el vacío producido por la descarga del producto, manteniendo así siempre una presión positiva en ellos. Este gas es muy pobre en oxígeno, controlando contínuamente que tenga menos del 6%, ajustando si es necesario la proporción aire/combustible en las calderas para lograr esos valores.

Esto quiere decir que la planta de gas inerte sólo se usa cuando es necesario, siendo imprescindible durante la descarga y dependiendo durante el resto del tiempo de las circunstancias. Para tomar gas de escape desde las calderas se emplean ventiladores, torres de lavado y enfriado de los gases, analizador, etc. En barcos que transportan productos "limpios" hay un generador independiente de gas inerte que produce gases de escape más limpios por quemar gasoil en lugar de fuel-oil


NOTAS:
(1) Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar